Archivos Mensuales: septiembre 2013

Ghost Town

La segunda parte de nuestro viaje fue por la provincia de Girona, tanto la ciudad como sus maravillosos pueblos (los medievales, concretamente). Si me hicieran elegir entre qué fue lo que más me gustó del viaje… Bueno, no podría responder a esa pregunta, pero desde luego que diría que Girona me gustó muchísimo. Recorrimos muchos pueblos, algunos de apenas tres casas y otros más poblados, con sus tiendas de cerámica artesanal -Bisbal, por ejemplo- y sus pequeños encantos.

El primer pueblo estaba prácticamente desierto y ni siquiera encontramos cómo se llamaba. Es una lástima, porque las fotos más bonitas de esta parte medieval son de este sitio en concreto. A pesar de que no había nadie en la calle, la plaza principal (y creo que la única que había…) estaba decorada con guirnaldas. Parecía que justo nos habíamos perdido verbena, pero la magia seguía un poco en el ambiente. De esa plaza bajaban unas calles con el suelo y las paredes empedradas. Muchísimas enredaderas se estiraban por los muros que parecían que habían sido construídos hacía siglos (quién sabe…). Este pueblo fantasma -que luego no lo era- tenía un aire fantástico. Todo era de piedra o verde, o incluso las dos cosas a la vez, haciéndose una fusión perfecta entre la naturaleza y la creación del hombre. A mí me cautivó.

Y, además, todo eran puertas o ventanas abiertas, dejando entrever, pero sin realmente revelarte nada. Ay.

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Una puerta abierta, invitándote a entrar hacia un paraíso particular de flores y grandes árboles.

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Hasta la bicicleta parecía parte del entorno con su cestita de mimbre.

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¿Suelo o pared? Las perspectivas a veces te la pueden jugar.

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_MG_9759[Exif: 1/4000 s; f/1.8; 50mm; ISO-100]

Aun en un mundo de fantasía, puede que haya cosas que son verdad… o no.

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Los amantes de Teruel

El diario de viaje se está alargando más de lo que me gustaría y por eso estoy aquí.

Aunque el mausoleo de los amantes de Teruel está en Teruel, quería dedicarle una entrada exclusiva. La historia en sí no es que me fascinara. Al final se ha explotado de una manera que ya no se sabe qué es verdad y qué se han inventado y, sinceramente, no me gusta que hagan de un hecho tan trágico “el mejor relato de amor de todos los tiempos”. Pero bué.

Lo que sí me llamó mucho la atención fueron las esculturas bajo las cuales están las momias de Isabel y Diego (¿Juan o Diego? No se aclaran, eh). Ambos tienen los brazos estirados en un intento de cogerse de las manos, pero no llegan a rozarse; sin embargo, si se observa la sombra que se proyecta bajo ellos, podemos ver que se cogen de las manos. Mi interpretación fue que en al vida terrenal no podían estar juntos, no podían corresponder su amor; pero una vez muertos, ya en el más allá, estarían juntos para siempre.

_MG_9649[Exif: 1/60 s; f/1.8; 50mm; ISO-200]

_MG_9650[Exif: 1/60 s; f/1.8; 50mm; ISO-200]

_MG_9652[Exif: 1/60 s; f/1.8; 50mm; ISO-200]

Las manos que nunca se agarraron.

_MG_9673[Exif: 1/60 s; f/1.8; 50mm; ISO-200]

Hay amores que simplemente perduran hasta cuando el tiempo ya ha muerto.

Nunca entenderé la rima que le sigue: “los amantes de Teruel: tonta ella y tonto él.” ¿Acaso el amor es cosa de tontos…? ¡Pues será que todos somos estúpidos!